Florencia Peña: "La homosexualidad es natural, no así el celibato"

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Florencia Peña: "La homosexualidad es natural, no así el celibato"29072010 Florencia Peña: "La homosexualidad es natural, no así el celibato" Por Ariel Alan La actriz Florencia Peña fue una de las voces que se manifestó a favor de la Ley de Matrimonio Igualitario que finalmente se promulgó en Argentina. VIDEO CON POLEMICAS DECLARACIONES DE UN DIPUTADO NACIONAL.


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Mucho fue lo que se habló antes, durante y después de la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina. Hubo voces en contra, sobre todo por parte de grupos conservadores relacionados con la Iglesia Católica y otras tantas a favor, en especial de parte del ambiente artístico. Una de las personas que se manifestó positivamente ante la sanción de la ley y criticó duramente a los sectores que no lo entendían de esa manera fue la actriz Florencia Peña. Quisimos destacar su postura y su forma pasional de manifestar sus sentimientos compartiendo su columna en la publicación "Tiempo argentino" que hizo antes de que se promulgara la ley.

"Todo cerrado menos la boca". No soy hombre ni mujer, soy espíritu (Paramahansa Yogananda) Domingo de mañana. El sol entra por la ventana. A lo lejos, se escuchan las voces de nuestros hijos, que se van amplificando a medida que avanzan. La puerta se abre. Toto y Juan saltan a la cama. Todos en piyamas, la guerra de almohadas está por comenzar. Es la hora de la lucha libre, para empezar el día bien arriba. Después el baño, el desayuno, los diarios, y prepararnos para salir. Salimos a almorzar. Los amigos, los hijos, tutti i fiocchi. Charlas de todos los colores, y todos los sabores, hasta que Toto toma la palabra. La zemana pasada en la ronda, un nene contó que ze fue de campamento con zus dos mamáz. Y estaba re contento, porque hicieron un fuego re lindo y cantaron muchaz canziones. ¿Pepe tiene que tener doz papáz también? Su pregunta me disparó varias imágenes que fueron sucediéndose durante toda la semana porque la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo se empezaba a tratar en el Senado. La discriminación en el podio. El colmo: manifestaciones en contra de los derechos de otros. La Marcha del No. La iglesia indignada. La oposición oponiéndose. El repudio y la estupidez. ¿Una semana con saldo positivo? ¿Cuál es el punto de reclamar en contra de una causa que sólo afecta a quienes la defienden? A los heterosexuales no les cambia nada la aprobación de la ley. Nadie los va obligar a casarse con personas del mismo sexo, ni sus matrimonios van a caer en desgracia. ¿Cuál es la gran tragedia para los que se consideran “normales”, si nada cambia en sus vidas? ¿De qué tienen miedo? Toto espera respuesta. En estos temas, siento, lo mejor es ser honesto. –Pepe tiene dos mamás, porque ellas se quieren mucho y quieren compartir la vida. Y si le dan amor a Pepe, para que pueda ser feliz, lo más importante es que lo quieran y el esté contento, ¿no es cierto? –Zí. Ez zierto. Toto se conforma con la respuesta, por el momento, y vuelve a su plato de ravioles con salsa rosa. Pero su pregunta despertó la necesidad de hablar del tema en todos los demás comensales: parece que todos tenemos algo que decir, y la mesa se anima. Una amiga recuerda que cuando éramos chicas, el divorcio era tema prohibido. Si tus padres no estaban juntos, eras poco menos que discriminado: el bicho extraño del grado. Ahora, que las parejas no se sienten obligadas a sostener un matrimonio sin amor por “la fuerza de la tradición” o “el qué dirán” los demás, no es raro que muchos chicos tengan dos casas, dos familias, y sus padres otra oportunidad de ser felices y enamorarse. Pero en aquel momento, la resistencia que despertaba la ley parecía presagiar que se avecinaba el fin de la sociedad. Y nada de eso sucedió. Los niños no se suicidaron en masa, ni surgió una generación de asesinos seriales. En lugar de eso, muchos chicos y chicas aprendieron a disfrutar de sus dos hogares, sus dos regalos de cumpleaños, a compartir con medios hermanos y nuevas tías y primos, y muchos tuvieron la suerte de volver a ver felices a su papá y su mamá. Ojalá comprendiéramos tan rápido como ellos que los cambios no son sinónimo de Apocalipsis. –La ley tiene que salir –dice enérgica mi cuñada. –¿Qué les pasa? Estamos en el 2010. Ya tuvimos tiempo de esclavizar a los negros, matar Judíos e indios, quemar en la hoguera a cualquiera que pensara distinto, de sentirnos amenazados por las ideas de Copérnico, o Juana de Arco, o Luther King, tantos, que la lista sería interminable. ¡Ya está chicos! Vivamos y dejemos vivir. Que cada uno haga de su culo un pito. Y la frase nos lleva a la maravillosa sentencia del diputado Olmedo (VER VIDEO ADJUNTO A ESTE ARTICULO), que espero entendamos, es un legado extraordinario: Tengo la mente cerrada, y la cola también. Es inevitable que la mesa entera no estalle en carcajadas. Aunque nos reímos, por no llorar. ¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¿Cómo puede este señor hablar de normalidad y sostener que los heterosexuales son personas sanas y los “gays“ insanos y anormales? Un tipo que estuvo en contra de la ley de divorcio y está separado. ¡¡¡Es la ley de Dios!!!, gritaba un cristiano (no Cristiano Ronaldo que por suerte está a favor de la ley en Portugal). ¡¡¡Los homosexuales están en pecado mortal, son seres extraviados!!! Incluso Lilita, con su cruz en el pecho, habla con un odio desmedido, que no parece propio de una persona que lleva a Dios en el corazón. El miedo y la doble moral de muchos que se hacen llamar “hijos de Dios”, que consideran a la homosexualidad una enfermedad, me da qué pensar. La Iglesia ha hecho estragos en nombre de “causas justas”, y lamentablemente parece más enfática a la hora de la condena que en el momento del mea culpa. En nuestro país, los militares que mataban y torturaban, iban a misa y se llenaban la boca hablando de religión y los valores tradicionales. Muchos de ellos eran heterosexuales, con familias bien constituidas, y con hijos ¿ajenos? Toto, que ya estaba terminando su plato y parecía abstraído en su mundo, de pronto levanta la voz y arremete con otra pregunta: –¿Laz mamas de Pepe ze cazaron como uztedes? –No, todavía no. Ahora no pueden. Pero ojalá que lo puedan hacer pronto –dice Otero. –¿Y cuándo ze van a cazar? –Cuando se pongan de acuerdo las personas que escriben las leyes, Toto. No tenemos que olvidar que el rol del estado es garantizar la igualdad ante la ley. Si hablamos de derechos y obligaciones, y a muchos ciudadanos y ciudadanas se les niegan derechos, sólo por tener una elección sexual distinta, entonces que tengan también menos obligaciones. Por ejemplo, que paguen: Putiluz, Lesbigas, putitelefono: PUTIMPUESTOS. Por una Argentina, que garantice la desigualdad para todos. ¿Alguien se acuerda del Cardenal Quarracino, que hace poco más de diez años quería mandar a los homosexuales a vivir a una isla? Menos mal que los tiempos cambian. –Hagamos un ejercicio –dice uno de mis amigos. –Imaginemos que la ley ya está aprobada. ¿Qué pasa? Las mamás de Pepe se pueden casar. Si les preguntan por su estado civil, dicen simplemente “casada”, y no tienen que explicar que aman a una persona del mismo sexo y eligieron formar un hogar. Y lo más importante: tienen acceso pleno a derechos como la patria potestad: es decir, que si a la mamá “no legal” le pasara algo, Pepe no quedaría huérfano o librado a las decisiones de otros. Cualquiera de las dos mamás podría heredarle sus bienes, brindarle los beneficios de su obra social, pedir licencia en el trabajo para cuidar a Pepe si se enferma... En definitiva la capacidad de decidir totalmente sobre su futuro como familia. El fundamento de la familia de Pepe debería, por sobre todas las cosas, ser el amor, y no la tradición o los dogmas, que no sirven de nada para que Pepe crezca feliz y protegido. Hay personas que todavía hablan de que es “antinatural” el amor entre personas del mismo sexo. Como si el celibato fuera lo más “natural” del mundo. ¡Qué peligrosas que son las palabras “normal” o “natural”! ¿Serán cosas “normales” o “naturales” la desnutrición infantil, los accidentes de tránsito, los herbicidas de la soja transgénica? ¿Es que alguien piensa que esta ley va a convertir a sus beneficiarias y beneficiarios en seres abominables, con problemas de gigantismo, caída de cabello, pérdida de masa encefálica, senilidad precoz? Pienso, entonces: ¿Qué es lo que se debate? ¿El problema es la palabra matrimonio (que, como la palabra Dios, distintas religiones y distintas personas entienden de forma diferente)? ¿Causan temor los derechos que la ley puede garantizar a una inmensa minoría? ¿O que dos personas –sin importar su género– se amen y decidan construir un futuro juntas? Eso nadie va a poder evitarlo. A mí me gusta pensar positivamente. Confío en que los senadores aprueben lo que los diputados (y gran parte de la sociedad) ya aprobaron. En que las instituciones no van a ser un obstáculo para la felicidad de tantos niños y adultos. En que nuestras leyes no estén inspiradas por el miedo sino por el amor”.






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Hola, me ha gustado bastante el articulo... sobretodo pq defende a la necesidad de tolerancia, de respecto hacia a aquellos que piensan, sienten o actuan de manera diferente de los "roles" impuestos o mas habituales...
Defender los directos de llas personas tiene q

Por pardal22 - 29/07/2010 18:44

(Sigue)
Pienso que debemos defender los directos de todos los seres humanos, sea un coletivo minoritario o no, pq se trata de personas y su bien estar con todo que eso conlleva, y de evitar situaciones conflitivas, injustas y dolorosas. Se TRATA DE PERSONAS, no de instituiciones, tradiciones, perscepciones, etc... Pero tambien es necesario que la tolerancia esté presente en los dos lados, ninguno deberia cerrarce en su defensa y ponerse agredir a los demás. Al final llas diferencias estan en todas las partes y ni por eso tienen que contraponerse, al revés, los tonos, las notas, las diferencias es lo que hace hermoso nuestro entorno . Mirad el Arco Iris, la musica, la naturaleza... Hecha por DIOS...

Por pardal22 - 29/07/2010 18:55

Bien por ellos!. Ese anuncio estuvo genial!!.

El apoyo de la clase artística argentina es muy probable que haya ayudado en sobremanera a la aprobación del proyecto de ley en el congreso. Con las ganas de tod@s por delante es muy posible que los artistas, aquellos gran libre pensadores del resto de América Latina, ayuden con la causa de sus respectivos países, para que todos y todas podamos a una vivir en cuestión de igualdad de derechos humanos, no por la mitad, como hasta ahora.

Por charliemd - 29/07/2010 19:34

En unos cien años dirán nuestros sucesores: "En el siglo pasado había gente tan tarada que pensaba que la homosexualidad era una enfermedad"
Por cucucosta - 29/07/2010 20:10

Muy buen articulo. Me ha gustado la intervencion de los niños y su reaccion, tan natural como la homosxualidad. Este articulo deberia ser lectura obligatoria en los institutos!! jajajaja
Por hadrian - 30/07/2010 2:32

ídola!!!! como siempre sos mi modelo a seguir!!!

ese tal alfredo olmedo me tiene re podrido con sus disparates es tal "rey de la soja", que se cree

Por pablito17 - 30/07/2010 8:43

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