Entrevista a Deborah ombres

 | Televisión en Universo Gay

1104200822:10 Entrevista a Deborah ombres Por Rosi Legido

Entrevista a Deborah ombres

Una vallisoletana de rompe y rasga a la que más de un tuno le cantaría eso de “Pisa morena, pisa con garbo”. Atrevida y decidida, así es Deborah ombres. No se resiste a tener su príncipe azul aunque haya que besar muchos sapos porque ella, es de las que creen en el amor. Hablar con Deborah resulta muy fácil y más aún escuchar sus reflexiones sobre la realidad del colectivo gay, mira a los ojos y escucha educadamente; UniversoGay lo hace en el rodaje de la fotonovela del sexo seguro, Suspiros en la ciudad, un proyecto de la Fundación Triángulo para concienciar en la prevención y educación sexual donde colabora de manera altruista.

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- Como dice la canción ¿qué hace una chica como tú en un sitio como éste?

Me presentaron la idea de la fotonovela y me pareció muy original. Hay que colaborar con estas cosas.

- Porque, además, todos los que trabajáis en la fotonovela lo hacéis de manera altruista.

Sí. Es todo por una buena causa, para la Fundación Triángulo.

- Sin duda, la causa de concienciar a la gente respecto al sexo seguro.

Siempre he pensado “no me va a pasar a mí ni a nadie de mi entorno” y les ha pasado a muchos por lo de que una noche bebes y cometes la locura de hacerlo sin preservativo. Cuando lo vives de cerca, la enfermedad es muy dura y se va a desarrollar menos o más pero todo lo que conlleva los nervios a nivel psicológico comporta mucha presión. Es una cosa que merece la pena cuidar. Hay que concienciar a todo el mundo; es mejor prevenir, sobre todo cuando hay posibilidades de hacerlo.

- Y también hay que concienciar para que no haya prejuicios con el colectivo gay.

Claro, a mí lo que me ha sorprendido de la serie es que además de estar escrita con intriga, habla con mucha claridad de todos los temas como las drogas o el sexo. Si la manera en que te lo explican es divertida y no un rollo de un folleto de prevención del Sida, pues mucho mejor.

- Háblame de tu personaje en Suspiros en la ciudad.

Hago de una detective; ya ves tú con esta cara que yo tengo, lo discreta que voy a ser (risas).

- Lo que muchos no sabrán es que Deborah ombres es cinturón marrón en taekwondo, que nadie se meta con esta chica.

Hay que estar relajados, sí (risas).

- Mucha intriga en la fotonovela.

Mucha, yo soy la que investiga un asesinato y una historia que no puedo desvelar.

- Irónica y atrevida, ¿Deborah ombres tiene la lengua más afilada que esos tacones de aguja?

(risas) Muchísimo más. Yo creo que la mala leche me viene de los tacones porque es un poco fastidiado llevarlos. Me sube de abajo para arriba y ya cuando me sale por la boca no la puedo controlar.

- Si te pones chanclas, lo mismo eres la más santa de todas.

(risas) Seguramente. Me ha pasado de estar con chanclas y calmarme bastante.

- De Valladolid a Madrid y de Madrid al cielo, porque te empezaron a llover las ofertas de trabajo.

Al cielo y al infierno, esta ciudad abarca mucho, pero me tenía que venir aquí para lo que yo quería trabajar.

- Pero haciendo un balance es positivo.

Sí, claro. No he vuelto a Valladolid, o sea que bueno es.

- Y conseguiste lo que ninguna mujer hasta entonces, ser chica de Caiga quien caiga.

Supuso algo muy importante sobre todo de cara a publicidad del programa. Me encantó la experiencia aunque fue muy dura porque nunca hice tanta calle, la hice pero más amable, ir a estrenos de películas y demás, pero aprendí muchísimo.

- Después de esa experiencia lo mismo deberías militar un partido político feminista.

(risas) No, no creo porque yo no soy muy de política. Los políticos mienten mucho y tengo el problema de ser muy sincera. No me interesa nada.

- Lo que sí te interesa es la literatura porque escribiste el libro A cuántos sapos tengo que besar para encontrar un príncipe. ¿De verdad han sido tantos sapos?

No, no, si es que sigo (risas). El príncipe de mi vida no ha llegado.

- Pero a veces una besa príncipes y al final se queda con el sapo. Elegimos mal, somos así.

Sí, también me ha pasado en ese aspecto. Es que esto del amor es tan complicado y difícil, sobre todo en esta sociedad en la que hay tantos gustos para elegir, pero yo no desespero y por eso sigo intentando besar muchos sapos.

- También las hay que se pasan la vida besando sapos y en realidad lo que les apetece es besar ranas, pero no se atreven. ¿Los prejuicios sociales siguen condicionándonos?

Cada vez hay menos porque la gente quiere probar nuevas experiencias y el morbo está ahí y tiene mucha fuerza en cada uno de nosotros.

- ¿Y qué te parece que en realitys televisivos cada vez haya más concursantes gays? ¿Hasta que punto es bueno o llega un momento en que se convierte en espectáculo? Porque esos personajes interesan más no por ser modelos o cantantes sino por su condición sexual.

Sí, la televisión es un arma de doble filo, tiene la parte de que ellos buscan el morbo porque saben muy bien a la hora de hacer el cásting a quién elegir porque va a dar juego. No deja de ser un producto de entretenimiento pero yo creo que toda visibilidad es buena mientras no se haga circo de ella. La gente lo verá con normalidad y anima a eliminar prejuicios. Es bueno que haya gente como Jesús Vázquez o Boris; aunque es el estereotipo de gay con pluma, yo siempre lo he defendido porque mucha gente lo critica diciendo que todos los gays no son así, pero tampoco todos los heteros son unos atrasados mentalmente, en la variedad está el gusto. Todo lo que hace Boris y gente de los medios ayuda a la visibilidad y a entender que son gente como los demás, lo único que se acuestan con chicos o con chicas.

- ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Empezar una obra de teatro que está en cartelera con éxito. Era lo que más me apetecía porque la tele desgasta mucho.

- Porque ahora trabajas en Pink TV en canal 53.

Sí, además el programa es en directo y estoy desde la tarde a la noche. También hago un show en el Gula Gula donde estoy en contacto con el público, todo lo que renegaba cuando vine de Valladolid, ahora es lo que me apetece. La tele no me cansa pero no deja de ser un medio muy frío para los que lo hacemos. Ahora me apetece el teatro, además la obra es un clásico de Lope de Vega adaptado, con mucho circo y mucho tío bueno pero se mantiene el verso y el estreno fue un éxito.

- Pues ya está, hemos terminado.

Pues muchas gracias. La leeré porque todos los días leo Universogay. Seguro que me encanta.


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